Miércoles 18 noviembre 2009
3
18
/11
/2009
21:19
Sentada en el suelo, ensimismada, pensativa. Nada de lo que pasa a mi alrededor me llama la
atención, incluido esa cerveza que muy probablemente no acabaré de tomar.
Allí estaba, ahí sigo..., galopando entre el cielo y la tierra, tratando con ello de acallar, quizás, a un corazón que se niega a dejar de soñar pese a que, desde el exterior me sigan
llegando mensajes extrañamente ruidosos y a la vez vacíos que se proponen hacerlo despertar y engullirlo en una realidad donde hace mucho no deseo participar.
Allí estaba, ahí sigo…, con mi afán de no crecer, de no haber crecido, de poder seguir siendo esa niña que desea sorprenderse con pequeñas cosas que se encuentran, casualmente, siempre al
borde del sendero…
Hace tiempo que ando media flojucha por dentro… La sensibilidad, la nostalgia, los sueños, … Todo parece haber despertado a la vez. … Esa niña interior que puja por salir a jugar, olvidando lo
cotidiano, correr, bailar, gritar, saltar…, como si nadie la estuviera viendo...
¿Sabes? muchas veces se me hace difícil permanecer dentro de esta vestimenta de adulto, teniendo que compartir conversaciones superficiales, vivencias sin más sentido que matar el tiempo, criticas
a todo y a todos, alabanzas de lo intrascendente, … Con ello se me produce una especie de vacío difícil de explicar…
Quizá sea probable que mi corazón esté escaso de alimento y se sienta debilitado, demandándola… ¿Qué? ¡ pero si yo trato de cuidarlo, mimarlo, prestarle todas las atenciones
posibles…!
Le pongo música que me inspira, le leo libros encantadores de almas, lo llevo a contemplar paisajes cautivadores, …, ¡si hasta le leo! ¡Tantas cosas! Y entonces, ¿por qué seguía demandando?
¿Qué?
Allí estaba, ahí sigo... en un estrecho haz de luz, intentando retener la luminosidad que me mantenga viva y luchando por reafirmar mi confianza de que siempre vendrá un “mañana” en el que
por fin confirmaría lo que pienso..... LA REALIDAD NO ESTÁ EN LO QUE VEO, SINO EN LO QUE SIENTO.
Allí estaba, ahí sigo… En un estado donde todo quiere ser primitivo, donde la inocencia lucha por apoderarse del instante.
Allí estaba, ahí sigo.. demandando tu abrazo estrecho, soñando con una caricia…, quizás con el mismo amor que yo siento pero que no recibo como necesito, como ansío.
Sólo pido ser continente y contenido, flecha y diana, beso y boca… tuyos.
¿Y qué más? ¿sexo? .....Para nada, ¡por favor! Sexo fácil, simiente vacía… Cuerpos carentes de alma, caricias interesadas, besos tirados...
No, no es eso lo que tanto anhelo..... Hacer el amor y sentirlo, que me hagas el amor y vivirlo… Uf, solo pensarlo se me erizan los poros de todo el cuerpo… Divina humedad la que nace de la unión
de nuestros cuerpos y espíritus… ¡Hace tanto! ¿Tanto como siempre? No, no puedo ser injusta con el pasado…
Un día te das cuenta de que toda tu vida se montó en construir castillos para los demás, usando los materiales que a los demás pueden sostener y decorándolos como a los demás les gustaría. Y miras
a tu alrededor, aquello que se supone que debe ser tu casa, y no lo reconoces como tuyo, no es ese el hogar que deseas… ¡Y aquí estoy! .... intentando conocerme....
Aunque, a lo mejor, la cuestión quizás no reside ahí, en conocerse… El conflicto no está en el saber, sino en el aceptar lo válido y querido y eliminar lo dañino o extraño…
Allí estaba, aquí sigo...... soñando, como siempre... sentada en el suelo, con la mente en las nubes.... y con esta cerveza que no termino.... esperando a que salga esa estrella, tú
estrella... esa que ves desde tu ventana y a la que cada noche encargo acaricie tu cara y deposite en tu boca mi beso de buenas noches.
Por Girasol
-
Publicado en: POESIA
0
-
Recomendar